La abdominoplastia es un procedimiento de contorno corporal que, además de retirar exceso de piel y grasa, puede reparar la diástasis de rectos para restaurar la función del core. La diástasis es la separación anormal de los músculos rectos del abdomen a lo largo de la línea alba; aparece con frecuencia después del embarazo o por variaciones importantes de peso. Sus efectos no solo son estéticos (abombamiento central), sino también funcionales: dolor lumbar, debilidad del tronco, alteraciones posturales y menor rendimiento en la vida diaria. Este artículo explica cómo la abdominoplastia ayuda a recuperar el abdomen, qué esperar del proceso y qué factores determinan la indicación de cirugía frente a alternativas conservadoras.
¿Qué es la diástasis de rectos y cómo identificarla?
La diástasis de rectos se presenta cuando el tejido conectivo de la línea alba se distiende, separando los vientres musculares. Aunque es más habitual tras la gestación —por el crecimiento del útero y los cambios hormonales que relajan el colágeno— también puede relacionarse con ganancia y pérdida de peso rápidas o con factores genéticos.
Signos habituales:
- Abombamiento o “conito” central al incorporarse o cargar peso.
- Debilidad al realizar actividades que implican el core.
- Dolor lumbar o sensación de inestabilidad en el tronco.
- Dificultad para lograr un abdomen plano, pese a ejercicio y dieta.
El diagnóstico se realiza en consulta mediante exploración física y, cuando se requiere precisión, con ultrasonido para medir la separación. Con ello se determina la gravedad y se define si la abdominoplastia con plicatura es el camino más adecuado.
¿Cuándo considerar abdominoplastia para la diástasis?
No todas las diástasis requieren cirugía. Existen programas de fisioterapia de piso pélvico y core que pueden mejorar los síntomas en casos leves. Sin embargo, cuando hay:
- Separación significativa y persistente que no responde a rehabilitación,
- Exceso cutáneo y flacidez abdominal asociada,
- Hernias umbilicales/paraumbilicales concomitantes,
- Impacto funcional y estético importante,
la abdominoplastia con plicatura de rectos se vuelve una opción eficaz y de resultados más predecibles.
¿En qué consiste la abdominoplastia con plicatura?
La abdominoplastia se realiza en quirófano, bajo anestesia y con monitoreo continuo. De manera general, el procedimiento integra:
- Diseño de cicatriz baja, oculta por la ropa interior o traje de baño.
- Despegamiento controlado de tejidos, cuidando la perfusión para minimizar complicaciones.
- Plicatura: aproximación de los músculos rectos con suturas reforzadas para reconstruir la línea media y devolver soporte al core.
- Resección del exceso de piel y grasa, ajustando tensión de forma equilibrada para evitar tirantez.
- Reposicionamiento del ombligo en abdominoplastia completa, cuidando forma y angulación para un aspecto natural.
- Hemostasia minuciosa y, si procede, drenajes temporales.
En pacientes seleccionados, la lipoabdominoplastia añade tratamiento de flancos y espalda baja para lograr un contorno 360° más armónico, siempre bajo criterios de seguridad.
Beneficios estéticos y funcionales
- Perfil abdominal más plano y firme, con transiciones suaves hacia la cintura.
- Recuperación del soporte del core, lo que puede reducir el dolor lumbar y mejorar la postura.
- Mejor ajuste de prendas y confianza corporal.
- En casos con hernia umbilical asociada, posibilidad de reparación simultánea.
Preparación previa: claves para mejores resultados
Una valoración integral es esencial: historia clínica, examen físico, análisis de laboratorio y, según el caso, valoración anestésica. Para optimizar la cirugía:
- Mantén peso estable por al menos 3–6 meses.
- Suspende tabaco 4–6 semanas antes y después.
- Ajusta medicamentos (anticoagulantes, antiinflamatorios, suplementos) según indicación médica.
- Refuerza la nutrición (proteína, vitamina C, zinc) y la hidratación.
- Organiza apoyo en casa para los primeros días.
Recuperación: qué esperar paso a paso
La recuperación tras abdominoplastia y plicatura progresa por etapas:
Primeras 72 horas
- Analgesia multimodal y deambulación suave para prevenir coágulos.
- Faja de compresión desde el inicio, indispensable para controlar edema y favorecer la adherencia de tejidos.
- Dormir con ligera flexión de cadera y rodillas para disminuir tensión en la herida.
- Si hay drenajes, se registran y se retiran en consulta cuando el gasto es mínimo.
Semana 1–2
- Curaciones periódicas y vigilancia de signos de alarma (enrojecimiento expansivo, secreción purulenta, fiebre).
- Caminatas cortas diarias; evitar esfuerzos y cargas.
- Iniciar silicona tópica para cicatriz cuando lo autorice el cirujano; fotoprotección rigurosa si se expone la zona.
Semana 3–6
- Reincorporación gradual a actividades de bajo impacto.
- Evitar trabajo de core intenso hasta indicación; la plicatura necesita tiempo para consolidar.
- Considerar terapia linfática solo si la recomienda el equipo.
Semana 6–12
- Retorno progresivo al entrenamiento de fuerza y fortalecimiento del core con técnica guiada.
- Reducción gradual del uso de faja, según evolución.
- Maduración de la cicatriz: de rojiza a más pálida con el paso de los meses.
Los resultados se aprecian desde el posoperatorio, pero la definición y la sensación de estabilidad del core se consolidan entre 3 y 6 meses.
Riesgos y medidas de seguridad
Como toda cirugía, la abdominoplastia conlleva riesgos: hematoma, seroma, infección, dehiscencia, trombosis venosa o cambios en la sensibilidad. Se minimizan con:
- Selección adecuada de pacientes y control de comorbilidades.
- Técnica con hemostasia y tensión equilibrada.
- Profilaxis antibiótica y medidas antitrombóticas.
- Seguimiento cercano y canal de comunicación ante cualquier síntoma inusual.
Preguntas frecuentes
¿La abdominoplastia sustituye a la fisioterapia?
No. La fisioterapia puede ser suficiente en diástasis leves. La abdominoplastia se recomienda cuando la separación es significativa, existe exceso de piel y el impacto funcional/estético es mayor.
¿La plicatura es permanente?
La plicatura ofrece resultados duraderos si mantienes peso estable, evitas esfuerzos prematuros durante la recuperación y adoptas hábitos saludables.
¿Podré volver a tener hijos después de una abdominoplastia?
Es posible, pero un nuevo embarazo puede reabrir la diástasis o generar flacidez. Por ello, suele recomendarse posponer la cirugía hasta completar la planeación familiar.
¿La cicatriz es muy visible?
Se diseña baja, para ocultarse con la mayoría de prendas. La calidad final depende de tu biología y de cuidados como silicona y fotoprotección.
¿La abdominoplastia ayuda a bajar de peso?
No. Es un procedimiento de contorno corporal; lo ideal es llegar con tu peso objetivo para resultados más predecibles.
Hábitos para sostener el resultado
- Nutrición rica en proteína, frutas y verduras; hidratación constante.
- Actividad física progresiva con énfasis en técnica y control del core.
- Evitar tabaco y alcohol durante la recuperación.
- Fotoprotección de la cicatriz durante todo el año.
- Peso estable para preservar el contorno y la integridad de la plicatura.
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