Cirugía bariátrica: dieta pre y posoperatoria

bariatric surgery

*:pointer-events-auto scroll-mt-calc(var(–header-height)+min(200px,max(70px,20svh)))» data-scroll-anchor=»false» data-testid=»conversation-turn-24″ data-turn=»assistant» data-turn-id=»fdbbaec3-5bcf-4378-8a60-e0ba3bac11c4″ dir=»auto» tabindex=»-1″>

La cirugía bariátrica es una intervención metabólica que favorece la pérdida de peso y mejora comorbilidades como diabetes tipo 2, hipertensión y apnea del sueño. El éxito clínico no depende solo del quirófano: requiere un plan de alimentación pre y posoperatoria estructurado, progresivo y personalizado. Esta guía explica objetivos, fases, menús orientativos y recomendaciones prácticas para que la nutrición sea una aliada desde el primer día.

Objetivos de la dieta preoperatoria

Antes de la cirugía bariátrica, la dieta cumple funciones clave:

  • Reducir el tamaño hepático y visceral para facilitar la cirugía mínimamente invasiva.

  • Disminuir inflamación sistémica y mejorar control glucémico y presión arterial.

  • Entrenar hábitos que necesitarás después (masticar lento, separar líquidos y sólidos, porciones pequeñas).

  • Optimizar reservas proteicas para una mejor cicatrización.

Duración habitual: entre 1 y 4 semanas, según tu evaluación clínica.

Principios de la dieta preoperatoria:

  • Alto contenido proteico (1.0–1.5 g/kg de peso objetivo al día, según indicación individual).

  • Bajo en calorías y grasas; carbohidratos complejos en porciones controladas.

  • Hidratación fraccionada (1.5–2 L/día) sin azúcar ni gas.

  • Evita alcohol, ultraprocesados, frituras y azúcares simples.

Ejemplo de día preoperatorio (orientativo):

  • Desayuno: omelette de claras con espinaca + 1 rebanada de pan integral.

  • Colación: yogurt griego natural sin azúcar.

  • Comida: pechuga de pollo a la plancha + ensalada de hojas con aceite de oliva (1 cda) + ½ taza de quinoa.

  • Colación: requesón o un batido de proteína en agua o leche descremada.

  • Cena: filete de pescado al vapor + verduras cocidas.

Consulta con tu nutriólogo para ajustar cantidades, alergias y preferencias.

Principios generales del posoperatorio

Tras la cirugía bariátrica, el estómago y la señalización hormonal cambian. La dieta se progresa por fases con metas concretas:

  • Hidratación fraccionada: 1.5–2 L/día a sorbos, evitando beber 30 minutos antes y después de comer.

  • Proteína primero: objetivo de 60–90 g/día (según técnica y recomendaciones).

  • Comidas pequeñas y conscientes: 4–6 tomas diarias, masticar muy bien (20–30 minutos por comida).

  • Evitar azúcares simples y bebidas calóricas para prevenir dumping.

  • Suplementación específica (multivitamínico, B12, hierro, calcio, vitamina D u otros) desde el momento indicado por tu equipo.

Fase 1 | Líquidos claros (días 1–3)

Objetivo: hidratar sin irritar.
Opciones: agua simple, té de hierbas sin cafeína, caldos desgrasados, suero oral sin azúcar, gelatina sin azúcar (textura blanda).
Consejos:

  • Toma 30–60 ml cada 10–15 minutos.

  • Evita temperaturas extremas.

  • Prioriza tolerancia y ausencia de náusea.

Fase 2 | Líquidos completos (días 4–14)

Objetivo: aportar proteína de forma suave.
Opciones: leche descremada o vegetal enriquecida, yogurt natural sin azúcar diluido, caldos con proteína en polvo (mezclada a conciencia), bebidas hiperproteicas sin azúcar añadida.
Meta: acercarte a 60–80 g de proteína/día con 5–6 tomas pequeñas.
Evita: trozos, fibra insoluble, bebidas con gas y café fuerte.

Fase 3 | Purés y triturados (semanas 3–4)

Objetivo: introducir texturas suaves manteniendo la saciedad.
Opciones:

  • Puré de pollo o pescado con caldo.

  • Frijol colado o lenteja bien licuada.

  • Verduras cocidas y licuadas (calabacita, zanahoria).

  • Huevo revuelto suave.
    Textura: “papilla homogénea”; evita cáscaras, semillas y trozos.
    Tip: si un alimento causa náusea, retrocede de fase 24–48 horas y reinicia lentamente.

Fase 4 | Texturas blandas (semanas 5–6)

Objetivo: masticar más, mantener proteína como base.
Opciones: pescado al vapor, pavo o pollo muy suave, quesos frescos bajos en grasa, verduras cocidas suaves, aguacate en cucharadas, cereales muy cocidos (arroz bien hecho, avena suave).
Hábitos: porciones pequeñas; comer sin distracciones; separar líquidos y sólidos.

Fase 5 | Sólidos bien tolerados (desde semana 7)

Objetivo: consolidar una alimentación equilibrada y duradera.
Base del plato:

  • Proteínas magras: pollo, pavo, pescado, claras, cortes magros.

  • Verduras: cocidas al inicio; crudas conforme tolerancia.

  • Carbohidratos complejos: leguminosas, quinoa, camote, arroz integral (porciones pequeñas).

  • Grasas saludables: aceite de oliva, nueces/semillas, aguacate (en cucharadas).

Ejemplos de menús orientativos por fase

Fase 2 (líquidos completos)

  • Desayuno: 200 ml de leche descremada + 1 scoop de proteína aislada.

  • Colación: 150 ml de yogurt natural sin azúcar diluido.

  • Comida: caldo desgrasado con proteína en polvo bien mezclada.

  • Colación: 200 ml de bebida hiperproteica sin azúcar.

  • Cena: infusión de manzanilla + 150 ml de suero oral sin azúcar.

Fase 3 (purés)

  • Desayuno: puré de huevo con caldo + 1 cdita de aceite de oliva.

  • Colación: puré de frijol colado.

  • Comida: puré de pollo con calabacita licuada.

  • Colación: yogurt natural sin azúcar tipo “petit suisse” muy batido.

  • Cena: puré de pescado con zanahoria.

Fase 5 (sólidos bien tolerados)

  • Desayuno: omelette de claras con queso fresco y espinaca cocida.

  • Colación: requesón con canela o un puñado pequeño de nueces.

  • Comida: filete de pescado al vapor + verduras salteadas suaves + 2–3 cdas de quinoa.

  • Colación: yogurt griego natural + 1 cda de semillas.

  • Cena: pechuga de pollo a la plancha + ensalada suave (lechuga tierna, pepino sin cáscara) con aderezo de yogur.

Ajusta porciones y técnicas de cocción con tu nutriólogo. Si un alimento “se atora” o causa malestar, reduce cantidad o cambia la preparación.

Suplementación y laboratorios

La cirugía bariátrica puede disminuir la absorción de micronutrientes o elevar los requerimientos. Tu equipo indicará un esquema de suplementación que, de forma general, incluye:

  • Multivitamínico específico para pacientes bariátricos.

  • Vitamina B12 (sublingual o intramuscular, según laboratorios).

  • Hierro (en especial en mujeres en edad fértil y en técnicas con derivación).

  • Calcio + vitamina D (tomar en horarios separados del hierro).

Controles periódicos: hemograma, ferritina, B12, folato, calcio, vitamina D, perfil hepático y renal, entre otros, para prevenir y corregir deficiencias a tiempo.

Síndrome de dumping y otros cuidados digestivos

  • Dumping temprano (10–30 min): mareo, taquicardia, sudoración y náusea tras azúcares simples o líquidos con comidas. Prevención: evitar azúcares, separar líquidos y sólidos, masticar lento.

  • Dumping tardío (1–3 h): hipoglucemia reactiva. Prevención: elegir carbohidratos complejos, agregar proteína y grasas saludables en porciones pequeñas.

  • Reflujo: si aparece, prefiere cocciones suaves, evita irritantes (picantes, cítricos concentrados) y consulta a tu médico para ajustes.

Errores comunes que retrasan el avance

  • Beber con las comidas o “empujar” alimentos con líquidos.

  • Comer rápido y masticar poco.

  • Priorizar carbohidratos y olvidar la proteína.

  • Consumir azúcares líquidos (jugos, refrescos, alcohol) o ultraprocesados “light”.

  • Automedicarte (p. ej., AINEs) sin supervisión médica.

Señales de alarma: consulta inmediata

  • Fiebre > 38 °C, dolor abdominal progresivo, vómito persistente, taquicardia sostenida o incapacidad para hidratarte.

  • Sangrado activo o secreción purulenta en heridas.

  • Diarrea intensa o signos de deshidratación (boca seca, mareo).

Actividad física y hábitos que potencian la dieta

  • Deambulación temprana desde el hospital; incrementar caminatas en casa.

  • A partir de la semana 4–6, iniciar fuerza ligera (bandas/peso corporal) si tu equipo lo autoriza.

  • Combina cardio moderado (30–45 min, 4–5 días/semana) con fuerza (2–3 días/semana) para mantener masa muscular.

  • Sueño 7–8 horas y manejo del estrés: factores clave para el apetito y el control glucémico.

Resumen operativo para el paciente

  • Proteína primero, porciones pequeñas, masticar lento.

  • Hidratación a sorbos y separar líquidos/sólidos.

  • Avanzar por fases con acompañamiento profesional.

  • Cumplir suplementación y laboratorios.

  • Evitar azúcares y ultraprocesados; priorizar alimentos mínimamente procesados.

  • Mantener controles con cirugía, nutrición y psicología.

Una dieta pre y posoperatoria bien planificada —con proteína prioritaria, progresión por fases, hidratación fraccionada y suplementación— es el cimiento que transforma la cirugía bariátrica en resultados duraderos y seguros.

*:pointer-events-auto scroll-mt-(–header-height)» data-scroll-anchor=»false» data-testid=»conversation-turn-25″ data-turn=»user» data-turn-id=»83ae08a1-e34c-4c2a-b722-0281cc2b28fe» dir=»auto» tabindex=»-1″>

*:pointer-events-auto scroll-mt-(–header-height)» data-scroll-anchor=»false» data-testid=»conversation-turn-25″ data-turn=»user» data-turn-id=»83ae08a1-e34c-4c2a-b722-0281cc2b28fe» dir=»auto» tabindex=»-1″>

*:pointer-events-auto scroll-mt-calc(var(–header-height)+min(200px,max(70px,20svh)))» data-scroll-anchor=»false» data-testid=»conversation-turn-26″ data-turn=»assistant» data-turn-id=»733bfa50-de9b-4018-81b1-0dc9ec4383ce» dir=»auto» tabindex=»-1″>

 


Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar